domingo, 13 de enero de 2013

No Soy Superman

NO SOY SUPERMAN. LUCES Y SOMBRAS DE UNA CONVERSACIÓN INTERIOR

Santiago Alvarez de Mon, Prentice-Hall, 2007

Debo confesar cuando vi este libro en la librería de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo (IEEM), en la cual me encontraba tomando clases por la Semana Internacional del MBA que estaba llevando en ese momento, me llamó la atención el título del libro con el cual me identifiqué rápidamente, porque en ese momento me sentía enfrentando retos que sólo superman podría enfrentar, según creía yo.

Acababa de iniciar un nuevo trabajo como jefe de un área (mi primera experiencia como jefatura), estudiando un MBA bastante exigente, un proyecto empresarial en curso enfrentando los problemas de una nueva empresa, otro proyecto empresarial en etapa inicial del cuál tenía muchas expectativas por el gran potencial que tiene, estudiando para rendir 2 certificaciones internacionales que sentía que tenía que dar para engordar el curriculum, me acababa de comprometer con mi novia e iniciamos el más grande e importante proyecto de nuestras vidas, todo ello sin dejar de ser yo mismo ni rendirme en el intento.

En este libro el autor trata de retratar a un directivo (quizá sea a el mismo) más humano, con dudas, temores, frágil y audaz a la vez, no el superdirectivo perfecto en todo y nada a la vez, que no se equivoca y que tiene los mejores resutlados, del cuál muchos han emprendido búsqueda sin resultados exitosos, porque a mi parecer, ese directivo no existe, Superman queda bien en las pantallas de cine o de la TV, pero no en las sillas gerenciales o puestos de influencia en las empresas o la sociedad.

El autor se vale de sesiones de coaching entre el directivo en mención y el coach asignado por su empresa. El directivo trata muy cálida y amicalmente al coach, sin dejar de mostrarse escéptico del proceso:

"... dudo mucho que las cosas en la empresa, incluso también en mi vida, vayan a cambiar sustancialmente después de una formación de esta naturaleza...

... ¿Cuál es el impacto de la formación actual en la realidad empresarial? Cuando el comité de dirección se va dos días de "ejercicios espirituales" a un parador, pongo por caso, ¿qué pasa después? ¿Se afrontan los problemas de verdad, se atacan de raíz los conflictos que todos sabemos?...¿Se toman decisiones, algunas quirúrgicas e imperiosas, largo tiempo pendientes, o se sigue mareando la perdiz?... Si todos fueramos mejores jefes, si pusiésemos un poco de sentido común, no habría necesidad de profesionales como tú. Entiéndeme bien, vives de nuestra incompetencia, dejación, incoherencia y desidia" (Páginas 10 y 11 del libro)

A lo largo de las reuniones, el directivo expresa expresa todos los puntos negativos que existen en la empresa desde su punto de vista, donde todos han llegado a su punto de complacencia y todo gira en torno al jefe; expone sus críticas sobre la situación política, educación, filosofía, deporte, etc. Entre sus reparos están:

" Sobra estatus, galones, formalida y falta frescura y libertad para polemizar abiertamente... Hemos aprendido a trabajar en una suerte de tregua donde todos nos comportamos según las expectativas, nadie sale del tiesto" (Página 20 del libro)

Luego muestra su preocupación por la educación y desarrollo de sus hijos, más importante para él que su futuro profesional, sobre el cual no tiene mayores expectativas que asignar bien su tiempo del día a día. Sin embargo deja de lado un aspecto importante que no ha mencionado: el mismo.

Cuando el coach empieza a conversar sobre los resultados de su evaluación 360, el directivo se muestra a la defensiva, tratando de sustentar cada resultado de forma tal en la que él es la víctima y que actuó de forma adecuada. La evaluación mostraba muchos puntos favorables, sin embargo dentro de los puntos débiles aparecían: delegación inadecuada, impaciente e intrasigente, y que no es visto como una persona integrada en la cultura y vida de la empresa, con dudas sobre su lealtad y compromiso futuro.

Sobre la delegación:

Coachee: "...discrepo. La última vez que encargué una tarea de entidad a un subordinado, éste cometió un error de bulto, y como me gusta dar la cara, asumí ante la organización la entera responsabilidad. Hoy todavía me lo recuerdan."

Coach: "... (debes) examinar qué medidas has adoptado para que la situación no se reproduzca. Si tus colaboradores saben a ciencia cierta que después de su trabajo vienes tú con las tijeras y el lápiz, a cortar, separar, reparar añadir, su índice de errores tenderá a ser alto. Hazles responsables, que den la cara, que se pongan colorados, verás cómo se equivocan menos y se involucran más"

Sobre la intransigencia e impaciencia:

Coachee: " Si el gusto por las cosas bien hechas, ... si el cuidado de los más mínimos detalles, si la pasión por la excelencia, ahora se llama intransigencia, vale, debo serlo"

Coach: "... reflexiona sobre esta frase "El perfeccionismo es una muerte lenta"...tu fuerte personalidad, tu carácter individualista, hace que se cuestione tu actitud para trabajar con personas de distinto perfil"

Sobre su integración con la empresa:

Coachee: "... ¿Qué es estar comprometido? ¿Lo está el director general fichado a golpe de talonario, pero que mañana puede estar dejándose querer por un cazatalentos? Si no me paso horas y horas en la empresa, no siempre trabajando, a veces entregado a los pasillos y el politiqueo ¿significa que no estoy comprometido? ¿Qué quieren, que me case con la empresa? No tengo tan mal gusto, yo sólo me caso con mi mujer y mis hijos, lo demás ha de ser colocado en su justo término y lugar"

Coach: "Sinceramente, con el aprecio que te voy cogiendo, te veo a la defensiva. Simplemente hemos comentado algunos elementos de tu evaluación, cómo eres visto, no cómo eres, y se ha destapado la caja de los truenos, has arrasado con todo lo que se mueve".

Después de estas discusiones, ambos reflexionan sobre cuál debe ser la principal función de un directivo y lo resumen en una pregunta y una muy buena respuesta que planteó Peter Senge en su libro "La quinta disciplina":

"Imagine usted que su organización es un buque, y que usted es el "líder". ¿Qué función cumple? He formulado esta pregunta a mcuhos grupos de managers. La respuesta más común, naturalmente, es "el capitán". Otros responden "el navegante, que fija el curso", "el jefe de máquinas, que alimenta el fuego para dar energía", " el director social, cerciorándose que todos están enlistados, involucrados, comunicaos". Aunque todos estos roles son legítimos, hay uno cuya importancia eclipsa la de los demás. Aun así, pocos piensan en él. Este papel descuidado es el de diseñador del buque. ¿De qué le sirve al capitán decir "virar treinta grados a estribor" si el diseñador construyó un timón que sólo vira a babor, o que tarda seis horas en virar a estribor? Es infructuoso ser líder de una organización que esté mal diseñada."

Posteriormente el coach le deja como trabajo al coachee que escriba sobre sus miedos y se desatan varias páginas desarrollando cada uno de ellos, entre los que podemos rescatar los siguientes (con los cuales creo que muchos directivos se pueden sentir idenficados):

  • Su estabilidad laboral en un mundo globalizado cada día más cambiante.
  • El rezago tecnológico.
  • Lograr el equilibro familia-trabajo
  • La situación sociopolítica actual de su páis, España.
  • Que el estrés laboral se vea reflejada en descargas emocionales con sus hijos
  • Dejar de ser él mismo para convertirse en un más del molde social.

Ante los miedos y dudas que tiene el directivo, el coach le propone que pase un fin de semana en silencio, reflexionando y meditando sobre todo lo que le preocupa, a lo cual el directivo se muestra extrañado y escéptico, pero por la confianza que le ha generado el coach, acepta su propuesta.

Después de este retiro el directivo empieza a ver las cosas de un modo diferente y refle Jonathan sobre lo que había conversado con su Coach, lo que había pasado con su vida, pero, primordialmente, en la situación actual de su vida, para luego plantear planes de acción en función del sentido que ha decidido darle a ella tras los días de reflexión.

Definitivamente, es un muy buen libro para todo directivo, y en general, personas de negocios y/o empresas sumergidas en su día a día pensando en como hacer para cumplir con todos los compromisos en todos los roles de su vida.